{"id":1473,"date":"2019-05-28T15:23:32","date_gmt":"2019-05-28T15:23:32","guid":{"rendered":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/?p=1473"},"modified":"2019-05-28T15:31:07","modified_gmt":"2019-05-28T15:31:07","slug":"riberas-con-historia-ribera-del-parroso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/?p=1473","title":{"rendered":"Riberas con Historia: V Etapa Ribera del Parroso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/asdea.aisgan.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Ribera-del-Parroso-13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1475\" src=\"https:\/\/asdea.aisgan.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Ribera-del-Parroso-13-300x146.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/asdea.aisgan.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Ribera-del-Parroso-13-300x146.jpg 300w, https:\/\/asdea.aisgan.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Ribera-del-Parroso-13-150x73.jpg 150w, https:\/\/asdea.aisgan.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Ribera-del-Parroso-13.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Tras la caminata por las Asperillas del mes de febrero, resonaban aun en nuestra memoria la agradable caminata y el eco de las palabras del cantillanero del siglo XII Abu Madyan, iniciador de una escuela suf\u00ed integradora e incluyente, como no pod\u00eda ser menos de todo andalus\u00ed que se precie. Por ello, afrontamos con muchas expectativas el pasado s\u00e1bado cuatro de mayo esta quinta etapa, de lo que la guilda de \u00ab<em>Sen de Ritmo<\/em>\u00bb (ASDEA-AKELA) ha dado en llamar \u201c<em>Riberas con Historia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una ruta que, si la anterior nos tra\u00eda excelentes recuerdos a los scouts, la de la rivera del Parroso la tenemos grabada, no a fuego, pero s\u00ed con mucho cari\u00f1o todos los scouts de Sevilla. Porque traer al presente momentos pasados vividos con intensidad en la adolescencia, con independencia de su color emocional, nos recuerda que seguimos muy vivos, que hemos crecido, algunos incluso madurado, y que nuestra vista alcanza, si no m\u00e1s lejos, s\u00ed tiene mayor profundidad. Y, sobre todo, que los lazos que se establecieron siguen muy s\u00f3lidos. Al menos as\u00ed lo vivimos los participantes: un buen grupo de 12 miembros de Akela, a la que se sumaron seis entusiastas amigos, dos durante la ruta y cuatro durante la comida y la visita cultural. Echamos de menos a algunos asiduos, pero no todos estamos siempre para todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal y como indicaba el programa, y como viene siendo acostumbrado, combinamos una parte f\u00edsica, de vivencia por el bosque y la sierra, junto a otra de un car\u00e1cter m\u00e1s cultural y gastron\u00f3mico. Todo en el mejor ambiente de convivencia y fraternidad que no por habitual, debemos dejar de subrayar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, tras el contundente desayuno, para algunos, en Casa Nav\u00edo (la antigua Venta Tom\u00e1s a la entrada de Cantillana) como ya lo hicimos en la anterior salida, disfrutamos de un hermoso paseo por la zona minera de Villanueva. Tras un breve calentamiento desde un punto cercano a la Rivera donde quedaron los veh\u00edculos, nos esperaba el guarda de la finca para acompa\u00f1arnos y guiarnos. No pudo ser. Su motocicleta decidi\u00f3 que deb\u00edamos ir nosotros solos. Y as\u00ed fue. Quede constancia aqu\u00ed del programa inicial por cuanto nos atuvimos a ello en todo momento: \u201c(&#8230;)<em> oteando una cantera, actualmente en actividad, visitando los restos de un asentamiento almohade, ubicado en un cerro, con su ermita y su leyenda incluida<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ermita (ya abandonada) de la Virgen de los Reyes nos result\u00f3 muy sugerente; en especial, por su actual situaci\u00f3n de ruina, lo que desaconsej\u00f3 su visita interior. Mas no le quit\u00f3 un \u00e1pice del aire de misterio y leyenda que sugieren siempre los edificios ahora abandonados, pero que durante alg\u00fan tiempo albergaron mucha vida. Y, m\u00e1s concretamente, lugares de devoci\u00f3n, como este, que han tenido desde la Prehistoria presencia humana. Aquella meseta donde se eleva la ermita, ahora pre\u00f1ada de chaparros y vegetaci\u00f3n que cubren incluso los restos del antiguo transportador de metales de la mina cercana a cielo abierto, contuvo durante un buen n\u00famero de a\u00f1os una romer\u00eda de vecinos que acud\u00edan all\u00ed con \u00e1nimo peregrino. Pudimos contemplar posteriormente espl\u00e9ndidas fotograf\u00edas que daban fe de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Cerro, situado en un entorno donde la leyenda es algo habitual, El legendario bandolero Andr\u00e9s L\u00f3pez (el Curro Jim\u00e9nez de la serie) parece ser que tuvo su final en esta sierra; la Rata Madre, en el pinar de San Fernando o la que relatamos sobre esta peque\u00f1a monta\u00f1a y que lleva por nombre LA MORA CAUTIVA. Esta leyenda, se sit\u00faa en la \u00e9poca de la conquista, entre amores no correspondidos y represalias por ello. La mora, de nombre Zoraida, prendada de su amado Almansur, es presa por Leudovico, el vencedor. Almansur huye con el prop\u00f3sito de volver con ayuda y rescatar a su amada, lo que no pudo ser. Recientemente, un se\u00f1or muy mayor, con vestimenta t\u00edpica del otro lado del mediterr\u00e1neo, con actitud nerviosa, preguntaba a diestro y siniestro d\u00f3nde se encontraba el Cerro Al Muhir. La casualidad dio con un lugare\u00f1o que le indic\u00f3 que no hab\u00eda tal cerro por all\u00ed. Al momento, este se\u00f1or, buscando un lugar apartado y con mucho sigilo, mostr\u00f3 un muy viejo pergamino al vecino, quien, nada m\u00e1s verlo, localiz\u00f3 al momento el cerro como Cerro de la Encarnaci\u00f3n. Contento qued\u00f3 el viejo \u00e1rabe con la localizaci\u00f3n y le coment\u00f3 que ven\u00eda a rescatar a Zoraida, pues, seg\u00fan le hab\u00edan comentado, el cerro ten\u00eda a\u00fan los pasadizos de anta\u00f1o y guardaba en ellos unas galer\u00edas con celdas cerradas y esperaba encontrarla all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas noches, sobre este lugar, se escuchan voces, susurros y cantos de Zoraida a la espera de que alguien se acerque y la devuelva a la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y continuamos camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las vistas, como ya hemos dicho, eran espectaculares de toda la Vega del Guadalquivir. En d\u00edas claros dicen que puede verse la Torre Pelli de Sevilla que, con sus 178 metros de altura, est\u00e1 a unos sesenta kil\u00f3metros de este punto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectivamente, y como avanzaba el programa, tras al descenso atravesamos un precioso tramo de sierra perfumada por el aroma de jaras blancas y lilas y, muy especialmente, ese \u201csalto\u201d que tuvimos que dar para cruzar el Parroso. La \u201carriesgada\u201d maniobra, para algunos, imprimi\u00f3 una dosis extra de emoci\u00f3n. De ello quedan las pruebas fotogr\u00e1ficas que ilustran este breve comentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espl\u00e9ndido bosque de ribera, majestuoso, variado y muy bien explicado por quien sabe de esto, nos acompa\u00f1\u00f3 hasta la zona donde se encontraban los veh\u00edculos. En definitiva, un agradable paseo de unos nueve kil\u00f3metros, que nos abri\u00f3 el apetito y despert\u00f3 la sed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en Villanueva del R\u00edo y Minas, almorzamos en un restaurante pr\u00f3ximo a la carretera de entrada, acompa\u00f1\u00e1ndonos un grupo de antiguos mineros que, posteriormente, nos expusieron con todo lujo de detalles la historia (la m\u00e1s conocida y la menos) de la f\u00e1brica \u00ab<em>El Carbonal<\/em>\u00bb en el Sal\u00f3n de Actos de la Biblioteca Municipal. Con ayuda de una bien elaborada presentaci\u00f3n de fotograf\u00edas, nos transportaron a los momentos de mayor producci\u00f3n de cemento, as\u00ed como a la vida cotidiana de los \u201chabitantes\u201d de la f\u00e1brica, con sus casas, escuelas, etc.&nbsp; Una excelente ocasi\u00f3n que aprovechamos para charlar con ellos sobre sus memorias, plasmadas en el libro \u00ab<em>Memorias de un Carbonero<\/em>\u00bb, de Jos\u00e9 Luis Garbajosa.&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No menos apasionante fue el paseo guiado por los restos de las instalaciones que a\u00fan quedan en pie, tanto de la fabricas como de las casas de los antiguos trabajadores, habitadas ya no por \u201ccarboneros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra oportunidad de compartir momentos maravillosos la que nos ofreci\u00f3 la guilda de \u00ab<em>Sen de Ritmo<\/em>\u00bb (ASDEA-AKELA). La de hoy en un lugar de muy gratos recuerdos para los que vivimos el escultismo de muy j\u00f3venes en las riberas del Parroso. Adem\u00e1s, amenazan con una s\u00e9ptima etapa, aunque ya ser\u00e1 con menos calor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos apuntamos ya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cronista, Castor Caminante<\/p>\nngg_shortcode_0_placeholder\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la caminata por las Asperillas del mes de febrero, resonaban aun en nuestra memoria la agradable caminata y el eco de las palabras del cantillanero del siglo XII Abu Madyan, iniciador de una escuela suf\u00ed integradora e incluyente, como no pod\u00eda ser menos de todo andalus\u00ed que se precie&#8230;. <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/asdea.aisgan.org\/?p=1473\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":1474,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[2,1],"tags":[36],"class_list":["post-1473","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-generales","category-sin-categoria","tag-guilda-sende-ritmo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1473"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1492,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1473\/revisions\/1492"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/asdea.aisgan.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}